Los Defensores

ADP versus calidad de la educación RD

Juan López


La alternativa “Asociación Dominicana de Profesores (ADP) versus calidad de la educación en la República Dominicana (RD)” parece una paradoja. Sin embargo, ¡es una lamentable realidad! Es la peligrosa disyuntiva que el liderazgo de los profesores del sistema preuniversitario público está colocando al país.

Esas huelgas, al tiempo que reducen significativamente la cantidad de horas-clases que se dejan de impartir (despilfarrando millones de pesos), repercuten dañando la calidad de la educación e incentivando la deserción escolar de miles de estudiantes de las escuelas públicas.

En reiteradas ocasiones, hemos publicado reflexiones exhortando a los dirigentes de la ADP a modificar ese estilo de lucha, propio de la época de la “Guerra Fría” (1949-1990). Con ese anacrónico “método de lucha” se están enajenando a la sociedad. Hoy, los medios de comunicación, comunicadores responsables de diferentes programas de radio y TV, y asociaciones de padres y amigos de las escuelas están repudiando las huelgas y a la ADP por la insensatez con que manipulan los conflictos en el sector educativo. No han superado los métodos de lucha del pasado siglo XX. ¡Qué pena!

Con nuestra publicación “Histórica sentencia… ejemplo a seguir”, del 26 de marzo de 2017, planteamos lo siguiente:

“…La Cámara Civil, Comercial y de Trabajo de Barahona acogió favorablemente el recurso de amparo incoado por la Asociación de Padres, Madres y Amigos de la Escuela contra la irracional, extensa y abusiva huelga que, desde enero de ese año, estaba realizando la ADP en 97 centros educativos y contra más de 33 mil estudiantes…”

“Esa histórica y valiente sentencia, además de condenar el ilegal paro, ordena el inmediato retorno de los profesores a cumplir con su deber; de lo contrario, esa filial de la ADP deberá pagar un astreinte de 50 mil pesos por cada día de paro de docencia en la provincia Barahona.”

“Esta ejemplar y necesaria sentencia, de acuerdo con el buen juicio del magistrado actuante, se fundamenta en que esa filial de la ADP violó los artículos 56, 62, 63, 65 y 74 de nuestra Constitución, así como el Art. 25.1 de la Convención Americana de los Derechos Humanos; también los arts. 65 y siguientes de la Ley No. 137 y los arts. 401 al 417 de la Ley No. 16-92.”

Contra la huelga que promovía la ADP en protesta por la designación de directores generales que ganaron sus respectivos concursos, el 4 de marzo de 2018 publicamos el artículo “ADP: Contrarrevolucionaria e irracional”. Ahí planteamos lo siguiente:

“Si el sector dirigente de la ADP, que propugna por ‘huelgas y más huelgas’ sin medir las consecuencias para las familias de sus estudiantes, negando el ‘pan de la educación’ en los centros educativos públicos, continúa negándose al diálogo democrático y a utilizar los procedimientos civilizados para dirimir las diferencias, entonces van a convertir a la ADP en una organización irracional, una entelequia sindical y contrarrevolucionaria, a la que la historia y el pueblo dominicano le pasarán factura en el momento menos esperado.”

También, al reflexionar sobre amenazas de huelgas de la ADP, el 24 de agosto de 2025 publicamos el artículo “Sugerencia a nuestra ADP: ¡Diálogo, concertación y menos huelgas!”. Ahí escribimos:

“El nuevo año escolar 2025-2026, recién iniciado, y las cinco diferentes huelgas que ya han realizado los profesores en varios pueblos, afectando el normal funcionamiento de la docencia en 75 centros educativos preuniversitarios públicos, nos motivan a ofrecer una sana sugerencia a nuestra histórica ADP. Para ello fundamentamos nuestros buenos deseos hacia la unidad y fortaleza de la ADP en estos pilares:

‘Luchar con razón, con ventajas y sin sobrepasarse’.
‘La educación es un derecho fundamental’.
‘Entre los ciudadanos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz’.
Y en la Sentencia No. 0105-2017-S., dictada por la Primera Sala de la Cámara Civil, Comercial y de Trabajo del Juzgado de Primera Instancia de Barahona (arriba citada).

Sugerimos a los dirigentes y profesores miembros de la ADP que, antes de decretar e iniciar una huelga, sean capaces de valorar y contestarse estas bien intencionadas preguntas:

¿Cuántos millones de pesos se pierden por un día de huelga nacional, regional o sectorial?
¿Cómo impacta en los hábitos de los estudiantes cuando se pierden horas-clases consecutivas por las huelgas?
¿Cómo afectan las huelgas la calidad de la educación en los centros de estudios públicos?
¿Toman los profesores en cuenta a los otros actores de la comunidad educativa antes de iniciar una huelga?

¿Cómo influyen las huelgas en la deserción escolar?
¿Es la huelga el único y principal método para obtener reivindicaciones?
¿Valoran el uso del diálogo y la concertación como método para solucionar problemas y materializar acuerdos con las autoridades educativas?
¿Han evaluado la creciente y peligrosa tasa de rechazo y antipatía de la sociedad contra la ADP por las frecuentes huelgas y suspensiones de docencia por cualquier nimiedad?

Como se puede observar, somos coherentes y categóricos ante las inconsecuentes huelgas de la ADP, que perjudican el sistema educativo y la calidad de la educación, y por vía de consecuencia afectan a nuestros estudiantes, a sus familias y a todo el país.

Por lo tanto, con determinación, le decimos:
¡ADP, basta ya de tus abusivas huelgas!