Donald Trump
El presidente de China, Xi Jinping, planteó durante una reciente cumbre bilateral con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la necesidad de evitar una confrontación entre ambas potencias, al invocar directamente la llamada “Trampa de Tucídides”, teoría que advierte sobre el riesgo de conflicto entre una potencia emergente y otra dominante. Xi cuestionó si ambas naciones serán capaces de construir un nuevo modelo de relaciones entre grandes potencias o si terminarán deslizándose hacia un choque geopolítico.
Durante el encuentro, ambas delegaciones acordaron establecer una relación basada en una “estabilidad estratégica constructiva” para los próximos tres años y más allá. Según explicó Xi, este enfoque prioriza la cooperación, una competencia manejada y una paz predecible entre ambas naciones. En materia comercial, el mandatario chino aseguró que los equipos económicos de ambos países lograron avances significativos antes del inicio formal de la cumbre, alcanzando resultados que calificó como “generalmente equilibrados y positivos”.
Uno de los temas más delicados abordados fue la situación de Taiwán, sobre la cual Xi advirtió que cualquier manejo erróneo podría llevar la relación bilateral a un “territorio muy peligroso”. Además, ambos líderes discutieron asuntos relacionados con la guerra en Ucrania, la situación en la Península de Corea y las tensiones en Oriente Medio. Por su parte, Trump calificó el vínculo con Xi como la relación más larga y sólida entre líderes de Estados Unidos y China en la historia reciente, y destacó la participación de importantes empresarios estadounidenses durante la reunión.