Precios del petróleo
Desde los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, el mercado petrolero internacional ha entrado en un escenario de elevada volatilidad y tensión geopolítica.
Previo a la ofensiva, el crudo Brent se cotizaba entre 77 y 80 dólares por barril a mediados de febrero de 2026, niveles considerados relativamente estables y sin una prima de riesgo geopolítico significativa.
Sin embargo, el punto de inflexión fue inmediato.
En las primeras horas de negociación tras los ataques, el petróleo registró un salto de entre 9% y 13% en una sola sesión, tanto en el Brent como en el WTI. El Brent alcanzó la zona de 82–83 dólares por barril, su nivel más alto desde inicios de 2025, mientras que el WTI avanzó alrededor de 9%, con marcados movimientos alcistas en los contratos de futuros.
Analistas coinciden en que no se trató de un movimiento técnico, sino de una reacción directa al aumento del riesgo geopolítico en la región.
En los días posteriores, los precios se han mantenido elevados, con amplias oscilaciones intradía. Cada noticia relacionada con posibles ataques adicionales o con la seguridad en el Estrecho de Ormuz provoca ajustes inmediatos en las cotizaciones.
El Estrecho de Ormuz es considerado la variable crítica del conflicto. Por esa vía transita cerca de una quinta parte del comercio mundial de crudo, por lo que cualquier amenaza sobre este corredor estratégico activa automáticamente una prima de riesgo en el mercado internacional.
Principales bancos de inversión ya proyectan un rango probable del Brent entre 80 y 90 dólares por barril si la tensión se mantiene. Algunos escenarios incluso contemplan precios por encima de los 100 dólares en caso de interrupciones severas del suministro o un cierre parcial del estrecho.
Adicionalmente, varias petroleras y comercializadoras han suspendido o reducido envíos de crudo, combustibles y gas natural licuado (GNL) a través de la zona como medida preventiva, lo que reduce la oferta disponible en el corto plazo.
El impacto financiero también comienza a sentirse. Aerolíneas, navieras e industrias intensivas en energía han incrementado sus coberturas ante la posibilidad de precios más elevados, anticipando mayores costos operativos.
En síntesis, el mercado pasó de un Brent en la franja alta de los 70 dólares a un escenario por encima de los 80 dólares por barril, con un sesgo claramente alcista y condicionado por la evolución de los acontecimientos en Medio Oriente.
La geopolítica, una vez más, ha vuelto a imponer precio al petróleo.